El potencial sexual de la mujer
| La sexualidad femenina desempeña un papel siempre más importante y ya no está asociada con la pura pasividad. | El potencial sexual femenino puede volverse un arma seductora muy poderosa en las manos de quien sabe utilizarla. | ||
| La felicidad sexual no es un reglalo de los dioses, sino una meta que debe ser perseguida recíprocamente. | El secreto de una relación feliz depende de sutilidades que están bien más por allá del puro aspecto físico. | ||
| El sexo debe poder dejar huellas difícilmente olvidables para ser considerado exitoso. | El éxito en una pareja implica una compenetración sexual, emocional y mental. |
El potencial sexual femenino
Hoy en día todo el mundo está siempre más convencido de que el sexo sea hembra. Por mucho tiempo se ha creído que el sexo masculino fuera el sexo fuerte, que sólo la satisfacción sexual masculina era importante. No sólo, hablando de problemas sexuales, siempre ha existido la tendencia de ocuparse exclusivamente de problemas masculinos y no femeninos.
En la realidad, la sexualidad femenina tiene un gran potencial y puede volverse asombrosa una vez que estamos conscientes de nuestras posibilidades y sobretodo que sabemos usar todos los medios de los cuales disponemos.
Otra falsa creencia que ha vivido siglos ha sido la de creer que la mujer fuera únicamente pasiva y el hombre únicamente activo. Nada más equivocado. En realidad, tanto la mujer como el hombre tienen que ser activos y pasivos en el sexo. Sólo de esta forma se logra tener una relación sexual de calidad, pero sobretodo inolvidable. Una mujer que vive el sexo y lo goza hasta el fondo, pero también una mujer que conoce lo que le gusta a los hombres es definitivamente una mujer que gusta más.
La creencia según la cual el hombre tiene que hacerlo todo en el sexo es sólo una falsa apariencia que no refleja el secreto de la armonía en las relaciones de pareja. Sin embargo, en numerosas culturas, la mujer ha desempeñado a menudo un papel de iniciadora, de guía sexual. La felicidad de la pareja no es un regalo fortuito, sino es el fruto de una actividad y de un esfuerzo recíproco donde en ambas partes existe una búsqueada de compenetración en todos los planes, físico, emocional e intelectual.
Nuestro programa conoce perfectamente estas exigencias y proporciona medios válidos para ayudar las mujeres a ser mayormente partícipes del acto sexual y a ser más conscientes de su sexualidad y capacidad de amar.
Muchas de las partes de nuestro programa, entre ellas, la dedicada a la satisfacción masculina, se ocupan de estas problemáticas. El programa considera la sexualidad femenina sobre un plan multilateral que no se limita sólo a la dimensión física, sino también a la psicológica y romántica. La compenetración debe ser total y debe inclur la mente, el corazón y el sexo. Si sólo un elemento falla, la relación no es completa.
Sabemos muy bien que el sexo se vive entre dos y que es impensable limitarse sólo a un aspecto de la sexualidad, dejando de lado los demás, que son múltiples. Muchas publicaciones eróticas están escritas por hombres para ser leídas por hombres. Muy poco en estos escritos es capaz de revelar las sutilidad del arte de amar femenina.
La belleza exterior puede ser fría y sin atractivo. El secreto para crear relaciones felices y durables se basa sobre aspectos mucho más sutiles que la pura beleza física. Una relación sexual no puede limitarse sólo a pulsiones físicas y nerviosas. Debe ser capaz de dejar rastros y señales psicológicos que quedan en la psique, lo que nos hace irrenunciables.
No pretendemos dar recetas milagro, sino mostrar simplemente el parte del oficio, un arte que hace toda la diferencia entre una relación sexual ordinaria y una inolvidable e imborrable.




